La razón por la que Rusia alimenta su obsesión por ser una gran potencia…

Rusia gran potenciaRusia busca seguir siendo una gran potencia construyendo una fortaleza autárquica y profundizando los lazos con China. Aunque la pandemia de coronavirus pueda reforzar los instintos de autosuficiencia, Rusia podría perder si se resiste a la globalización o depende demasiado de China mientras se aleja de Occidente.

Lo desconcertante de Rusia es cómo está decidida a seguir siendo una gran potencia, pero desatiende algunos de los medios necesarios para mantener un estatus de gran potencia. Durante más de una década su economía ha estado estancada, sin embargo, el Kremlin evita las reformas que podrían desencadenar el sector privado. En los últimos años, la fuerza laboral de Rusia ha disminuido en tres cuartos de millón de personas al año, pero Moscú invierte muy poco en la atención de la salud, especialmente en sus zonas rurales. La fuga de dinero a Occidente continúa, pero la mejora de las condiciones comerciales podría disminuirla. Las aventuras militares del país en Abjasia, Osetia del Sur, Transdniéster, Siria y Ucrania son un drenaje neto para la economía. La reciente caída del precio del petróleo y la pandemia de coronavirus pueden conducir a un mayor debilitamiento. A pesar de estos problemas, Rusia es claramente una gran potencia. Su vasta extensión une dos de las economías más grandes del mundo, China y la Unión Europea. Además es el segundo mayor productor de gas natural y produce un tercio del petróleo del mundo. Es una superpotencia de armas nucleares y tiene una fuerza de trabajo preparada.

Rusia mejora su estatus de gran potencia cuando coopera. Colaboró en la negociación del acuerdo de 2015 para limitar el programa nuclear de Irán. En 2013, Rusia y Estados Unidos cooperaron para eliminar algunas de las armas químicas de Siria. Rusia ha ampliado sus relaciones en el Medio Oriente. Es un eficiente proveedor de gas natural para Europa. A veces, Moscú coopera con el Consejo de Seguridad de la ONU y como fuerza de seguridad en Darfur, aunque en otras ocasiones no lo hace. Por ejemplo, no coopera en el acceso humanitario en Siria. Rusia y Europa están de acuerdo en instar a la Administración Trump a prorrogar el Nuevo Tratado START entre EE.UU. y Rusia.

Sin embargo, en los últimos años, Rusia se ha vuelto menos cooperativa y ha perseguido más la autarquía. Su agresión en Ucrania condujo a sanciones occidentales que pueden haber costado a Rusia más del seis por ciento del PIB. La interferencia electoral en las democracias occidentales y el apoyo al régimen de Assad han impulsado aún más sanciones. Al prohibir algunas organizaciones occidentales por considerarlas “indeseables” y recortar los intercambios educativos con Estados Unidos, el Kremlin reduce la conciencia mundial entre los rusos. El dopaje deportivo ha dejado de lado a muchos atletas olímpicos rusos.

Un exceso de autarquía podría dejar atrás a Rusia. A primera vista, el impulso hacia la autarquía puede parecer acorde con los tiempos. Más allá de la dañina guerra comercial entre Estados Unidos y China, las naciones de todo el mundo han impuesto más de dieciocho mil medidas restrictivas del comercio desde 2009, en comparación con siete mil medidas liberalizadoras.

La pandemia puede traer consigo un mayor endurecimiento global. Algunas cadenas de suministro occidentales pueden acercarse más a casa. La Comisión Europea está pidiendo a los países miembros que participen en la propiedad de las empresas europeas para evitar que las empresas chinas se hagan con el control.

Sin embargo, impulsada por su eficiencia, la globalización sigue adelante. El comercio de mercancías alcanzó un récord nominal sin precedentes en 2018, más de una quinta parte superior al de hace una década, aunque el comercio se redujo en un 3% en 2019. En 2018 las exportaciones de servicios comerciales alcanzaron un récord, casi la mitad más que en 2008.

Otra característica distintiva de la globalización, la inversión extranjera directa, también está en alza. La FDI (Foreign Direct Investment) acumulada en todo el mundo en 2018 fue de más de 32 billones de dólares en 2018, su segundo nivel más alto en la historia y más del doble del nivel de 2008.

A pesar de todas sus desigualdades, la globalización trae consigo un aumento de los ingresos medios, mayor productividad y mayor demanda de nuevas tecnologías.

Rusia reconoce el valor del intercambio mundial. Más allá de las ventas de petróleo y gas, es el principal exportador de trigo del mundo y un importante exportador de metales, maquinaria, madera y fertilizantes. Sin embargo, la reducción de los precios del petróleo, la probable recesión inducida por la pandemia y las políticas de sustitución de importaciones pueden debilitar la economía de Rusia. Nuevas apuestas contra la globalización podrían sumarse a estas presiones a la baja.

Rusia ha construido una resistencia financiera al acumular más de medio billón de dólares en reservas de divisas. Tras la pandemia y la caída de los precios del petróleo, podría aumentar su resiliencia reduciendo la dependencia excesiva de uno o unos pocos países, como China, o de industrias como la del petróleo y el gas. Rusia ha mejorado sus vínculos con China para convertirse en una “asociación estratégica integral para una nueva era”. Unas relaciones más estrechas con China traen algún beneficio. Pero para Rusia, Estados Unidos y Europa son mercados más ricos y más innovadores y que aceptan importaciones que China.

Occidente tiene interés en la cooperación rusa para afrontar los desafíos mundiales, que van desde los peligros nucleares hasta el cambio climático y la salud pública. Esto es más factible si Rusia se globalizara y se hiciera más próspera. Occidente tiene poca influencia en las elecciones que hace Rusia, pero un gran interés en su orientación futura.

Fte. The National Interest (William Courtney y Howard J. Shatz)

William Courtney es un alto cargo adjunto en la RAND Corporation, sin fines de lucro y no partidista, y ex embajador de EE.UU. en Kazajstán y Georgia.

Howard J. Shatz es economista senior de la RAND Corporation.

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