
Fuerzas del Grupo de Combate Expedicionario español han participado en la actividad ‘Neptune Strike 26-3’ para reforzar las capacidades en operaciones multidominio.
Unidades del Commander Task Force Atlantic (CTF-AT), al mando del vicealmirante Juan Bautista Pérez Puig, comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad español (Spanish Maritime Forces Headquarters – SPMARFOR), han participado en la actividad de vigilancia reforzada de la OTAN ‘Neptune Strike 26-3’ en la zona del Atlántico Norte y Ártico.
Esta actividad de vigilancia reforzada de la Alianza (enhanced Vigilance Activity – eVA) ha tenido como objetivo reforzar la defensa colectiva, la interoperabilidad y la preparación permanente. Dirigido por la Fuerza Naval de Ataque y Apoyo de la OTAN (Naval Striking and Support Forces – STRIKFORNATO), pone a prueba la integración real de grupos de portaaviones y grupos expedicionarios anfibios, así como la interoperabilidad aire‑mar‑tierra‑espacio‑ciber en escenarios exigentes y con bajas temperaturas, contribuyendo a la disuasión, la defensa y la seguridad cooperativa aliadas.
Esta ha sido la primera ocasión que los ejercicios ‘Neptune Strike’ se han centrado en la zona del Atlántico Norte y el Ártico, en el marco de la operación de vigilancia ‘Arctic Sentry’. Se llevaron a cabo actividades de vigilancia submarina con apoyo de aviones de patrulla marítima de la marina de los Estados Unidos, ataques a tierra de larga distancia desde la mar con los Harrier españoles despegando desde el ‘Juan Carlos I’, y abordajes a buques.
El vicealmirante Pérez Puig explicó durante la rueda de prensa celebrada en el Buque de Asalto Anfibio ‘Castilla’ en el puerto de Reikiavik que, tanto el ejercicio como la misión ‘Arctic Sentry’, «ponen de manifiesto la determinación colectiva de la OTAN de reforzar la preparación y mejorar las capacidades aliadas en el Ártico y el Alto Norte».
El ’Neptune Strike 26-3’, entrena las «capacidades de ataque marítimo de alto nivel», mientras que con su participación en ‘Arctic Sentry’, la Fuerza “apoya la estabilidad regional y aporta a la presencia multidominio de la OTAN en el Ártico, llevando a cabo actividades de disuasión y defensa cuando y donde sea necesario”. De esta forma, «España contribuye a mejorar el conocimiento de la situación en el Ártico, a entrenar nuestras habilidades para operar mejor en estas condiciones ambientales y a aumentar la experiencia regional de la OTAN», añadió el vicealmirante.
Por último, destacó el compromiso de España con la OTAN y sus aliados, poniendo de relieve que «más de 2.200 marinos españoles (700 de ellos infantes de Marina), cinco buques (un portaaviones, un anfibio, dos fragatas y un buque de reabastecimiento), junto con aviones de combate, helicópteros y capacidades anfibias, se encuentran bajo el mando de la OTAN: el Buque de Proyección Estratégica ‘Juan Carlos I’, el Buque de Asalto Anfibio ‘Castilla’, la fragata ‘Blas de Lezo’, la fragata ‘Reina Sofía’ y el Buque de Aprovisionamiento en Combate ‘Patiño’».
Tras dar por concluida con éxito esta actividad, el Grupo de Combate Expedicionario español se encuentra en alta mar de regreso a territorio nacional.
