Rusia dice que usó aviones no tripulados autónomos de ataque en un juego de guerra

El masivo juego de guerra Tsentr-2019, realizado en Rusia en septiembre, incluyó por primera vez una prueba con pequeños aviones no tripulados, que localizaron y bombardearon sus objetivos, con un mínimo de control humano, según informó el periódico ruso Izvestia.

Se trato de drones Orlan-10 de 15 kg, que, supuestamente, pueden transportar cargas útiles de unos seis kilogramos, dijeron a Izvestia oficiales no identificados.

“Durante el ataque, el dron destruye objetos con la ayuda de bombas aéreas o misiles guiados especiales, colocados a bordo en pequeños contenedores. Cámaras de video se encargan de que los objetivos sean destruidos”, informó Izvestia, y agregó que, los aviones emplearon radar y radio para encontrar los objetivos “de manera autónoma, sin recurrir a otros sistemas de armas”.

Rusia ha estado usando algunos de sus 2.000 drones Orlan-10 en Siria durante años, aparentemente desarmados. Los observadores hacen notar el pequeño tamaño de la carga útil:

“El Orlan-10 tiene un peso máximo de despegue de alrededor de 33 libras únicamente, lo que sugiere que cualquier arma que pueda llevar es bastante pequeña. Ciertamente pone en duda la descripción de Izvestia de su nuevo arsenal que incluye “misiles guiados especiales”, “Joseph Trevithick escribió para The War Zone.

Probablemente Rusia inició el desarrollo de un avión no tripulado armado y autónomo, tras las lecciones aprendidas en Siria, dijo en un correo electrónico Sam Bendett, asesor de la Corporación CNA y becario de Estudios sobre Rusia en el Consejo de Política Exterior de Estados Unidos. “Han tenido en su lista de deseos a los vehículos aéreos no tripulados de combate durante años, probablemente mucho antes de que entraran en el conflicto sirio. Su participación en Siria sólo subrayó la necesidad de una cadena ininterrumpida de operaciones con vehículos aéreos no tripulados, aviones que, no sólo identifican y vigilan los objetivos, sino que los atacan tras una identificación positiva”.

Bendett expresó escepticismo sobre la autonomía del Orlan-10, que generalmente es pilotado remotamente por un humano. “El artículo dice que los drones identificaron, monitorearon y luego atacaron objetivos “por su cuenta”. No estoy seguro de la medida en que estos drones estaban trabajando en un modo totalmente autónomo, como el lenguaje puede indicar. Si esta afirmación fuera cierta, significa un gran avance para el Ejército ruso”, dijo. “Lo más probable es que lo hicieran por sí mismos, es decir, que lo hicieran sin el apoyo de la aviación tripulada o de la artillería /MLRS (lanzacohetes múltiples), es decir, que las unidades de los vehículos aéreos no tripulados llevaran a cabo toda la operación sin pedir apoyo adicional”.

Fte. Defense One