Corazas: Irán tiene un sueño

Karrar A finales de 2020 Irán ha anunciado que su Ejército ha empezado a recibir el primero de los 800 nuevos tanques Karrar. El primer Karrar se construyó en 2017, seguido de varios prototipos más de pre-producción.

El Karrar es un T-72 ruso mejorado, algo que Irán admite que, con 51 toneladas tiene todas las características de otros tanques T-72 de último modelo, incluyendo una tripulación de tres hombres, un cañón auto-cargado de 125 mm, electrónica moderna y blindaje compuesto ERA.

En 1993 Irán produjo seis prototipos del nuevo tanque Zulfiqar, que fue descrito como un híbrido que usaba componentes o conceptos de los M48, M60 americanos y T-72 ruso que, en aquellos momentos estaban en uso en el Ejército iraní.

En realidad, hubo dos modelos diferentes del Zulfiqar. El Zulfiqar 1, de 40Tns, que apareció en la década de 1990 y que parecía copiar mucho del M48 americano de los años 50. Su producción en masa comenzó a finales de los 90 y para 2010 sólo se habían fabricado unos 150.

Mientras, se estaba desarrollando el Zulfiqar 3 de aspecto bastante diferente, con un peso de 52 toneladas, que se comenzó a producir en 2012 y hasta la fecha se han producido también 150 unidades. Irán anunció inicialmente sus planes de producir 600 Zulfiqar, pero parecía insatisfecho con todos los modelos. Un comentario común sobre el Zulfiqar 3 era que se parecía más a un T-72 tratando de ser un M1 americano.

El Karrar parece otra variante del último modelo T-72, armado con un cañón de 125 mm y dotado de cargador automático. Los dos modelos Zulfiqar y Karrar fueron equipados con varias versiones de sistemas modernos de control de fuego. Irán anunció que no sólo produciría 800 Karrars, sino que también los equiparía con ERA (Armadura Reactiva Explosiva) similar a los últimos diseños rusos, así como con el último APS (Active Protection System), igualmente ruso. Eso es bastante ambicioso, porque incluso Rusia no tiene muchos tanques equipados con estos sistemas. También está la cuestión de la capacidad de producción y el dinero suficiente para apoyar un programa de construcción tan ambicioso.

Rusia continúa desarrollando sus propios tanques T-72 actualizados. A mediados de 2020 apareció el T-90M, la última evolución. El T-90M fue muy esperado por los usuarios del T-90 porque solucionó los problemas que el T-90A había encontrado recientemente en combate.

El T90M es una importante mejora del T90A original, ya que incorpora las lecciones aprendidas del amplio uso de los T-90A en Siria. El T90M también hace frente a los nuevos avances en las armas antitanque, así como la introducción de un arma principal de 125 mm más eficaz y un APS mejorado. En cuanto a la electrónica, dispone de un nuevo sistema de control de fuego día/noche, además de comunicaciones digitales que permiten a los T90M intercambiar instantáneamente datos de control de fuego y otros datos de sensores entre sí en combate.

También hay una nueva generación de ERA que está diseñada para enfrentarse mejor a los proyectiles perforadores de metal de alta velocidad (proyectiles flecha), así como a los misiles HEAT (de carga hueca) de doble cabeza en tándem, y a los proyectiles de tanques. Esta nueva generación Relikt ERA también incluye protección para la parte superior de la torreta y la cubierta trasera (espacio del motor).

La necesidad de una mejor protección contra las ojivas de carga hueca en tándem que atacan con grandes ángulos de caída (contra la torre) fue descubierta de la forma más dolorosa en Siria. Se cree que Relikt ERA proporciona al menos un 50 por ciento más de protección que la actual ERA de Kontakt-5 que se encuentra en los T90A existentes y en los últimos T-72. El nuevo cañón de 125 mm 2А82-1М es el mismo que se emplea en el nuevo tanque T-14. Esta versión del cañón de 125 mm de ánima lisa es más larga y más potente y emplea un auto-cargador más capaz y fiable. Se pueden usar proyectiles perforadores de alta velocidad más potentes y el cañón tiene una vida más larga.

La necesidad de una actualización del T90 se hizo urgente después de lo que ocurrió con los T90 enviados a Siria. Mientras que el T90A incorporaba mucha tecnología nueva, todavía era un proyecto de los años 80 destinado a incorporar las características del T-80 en muchas actualizaciones del T-72. El T-90 fue en realidad otra de esas mejoras, pero tan extensa que a principios de los años 90 fue rebautizada con ese nombre.

Hubo un gran contraste con la realidad cuando Rusia proporcionó a Siria 30 T-90A a principios de 2016, que entraron rápidamente en combate contra las facciones rebeldes. Los rusos no habían observado que algunos de estos rebeldes tenían el misil americano TOW guiado por cable. Mientras que el T-90A tenía defensas contra la mayoría de los ATGMS, especialmente los guiados por láser, estas defensas eran menos efectivas contra el TOW. Esto se debió a que las defensas ATGM del T-90A consisten: en “dazzler” conectado a los sensores láser del tanque, de modo que, cuando los sensores detectan que un rayo láser apunta al tanque, el “dazzler” envía otro láser que interrumpe al atacante y hace que el ATGM, si se dirige a la parte delantera del tanque, falle el objetivo; la segunda defensa contra los ATGMs ofrece cierta protección contra el TOW porque consiste en placas de ERA que explotan cuando son golpeadas por la ojiva HEAT usada por los ATGM. El proyectil HEAT  forma un plasma súper caliente cuando golpea algo, que puede derretir la mayoría de las corazas. La explosión de ERA interrumpe la formación del plasma e impide gran parte de la penetración de la coraza metálica de los tanques.

Durante los primeros incidentes de uso de ERA contra TOW, se vio que las tripulaciones podían abandonar el tanque pues, a pesar de que el vehículo fue golpeado, no fue penetrado.

Las tripulaciones sirias temían a los misiles guiados por láser y a veces giraban sus vehículos para ponerse a cubierto detrás de un edificio cuando sus sensores láser defensivos les alertaban de que se acercaba un ATGM. Esto era a menudo un error fatal, porque significaba que el dazzler propio ya no apuntaba al rayo láser señalador del atacante, que ahora apuntaba al costado del tanque, que no tenía ERA, por lo que resultaba destruido.

Peor aún, los modelos más recientes de TOW tienen una ojiva dual de “ataque superior” para derrotar al ERA, que detona al pasar por encima del tanque, penetrando la coraza superior que es más delgada y que, hasta el T90M carecía de protección ERA.

Muchos misiles sin ataque superior tienen ojivas duales que están diseñadas para derrotar al ERA. Esto implica que la primera ojiva detone el ERA mientras que la segunda hace mucho daño. Incluso con la mejor ERA en el T-90M, algunas de estas ojivas duales ATGM pueden penetrar en los blindajes laterales y traseros.

Aunque los rebeldes no tenían muchos misiles TOW de ataque superior, las tropas sirias, o al menos sus asesores rusos y sirios, se adaptaron y procedieron con más cautela cuando se sospechó que se enfrentaban ellos. A pesar de estas precauciones, seis de los T-90 sirios se perdieron a causa de los ATGM desde 2016, tres T-90 fueron capturados por los rebeldes. Dos de ellos fueron destruidos mientras en combate y el tercero fue recapturado.

Esto pone de relieve otro problema que comparten los ejércitos sirio e iraquí: tropas mal entrenadas y mal dirigidas. En este momento, los sirios evitan utilizar sus T-90 en estrecha proximidad al enemigo, que se ven con menos frecuencia en combate.

Irak compró un gran número de T90s y comenzó a recibirlos en 2017. Frente a las fuerzas restantes del ISIL (Estado Islámico en Iraq y el Levante) en Iraq, los T90s tuvieron malas experiencias similares a lo que ocurrió anteriormente en Siria.

Rusia atribuyó muchos de los problemas de los T90 en Siria e Irak a tripulaciones mal entrenadas y dirigidas. Esta es una queja válida, que los rusos han estado usando desde los años 70. Pero algunas de esas tripulaciones árabes eran bastante buenas, sobrevivieron al combate e informaron de algunos problemas muy reales de los tanques rusos.

El T-90 es uno de los muchos T-72 mejorados disponibles en el mercado. Hasta 2003 el Ejército iraquí operó cientos de los más antiguos, que no resultaron ser enemigo para el M1 americano.

El T-90 se ha producido en grandes cantidades desde los años 90, pero no para Rusia. Es sobre todo un artículo de exportación. El T-90 fue un proyecto de finales de los años ochenta que simplemente incorpora nuevas características que habían funcionado en el T-80, un reemplazo fallido del T-72. Había muchas otras nuevas técnicas disponibles y muchas de ellas fueron incorporadas a este nuevo T-72 que obtuvo un cambio de nombre. Originalmente fue designado como el T-72BU, pero cuando Rusia finalmente comenzó la producción en 1993, fue rebautizado como el T-90 para ayudar con las ventas de exportación. Eso hizo que el tanque fuera un éxito de exportación y la mayoría (casi el 90 por ciento inicialmente) de los producidos se dirigieron a ese mercado.

India y Argelia tienen ahora más T-90s en servicio que Rusia. Peor aún, el Ejército Ruso dejó discretamente en reserva más de un tercio de sus 550 T-90s recién construidos. Mientras que el T-90 fue proclamado en voz alta como la próxima gran cosa, el Ejército Ruso prefirió los T-72 renovados en forma de T-72B3. Estos resultaron ser más baratos y más fiables que los T-90, algo que tuvo poca publicidad. Mientras que todas las mejoras (motor, arma, control de fuego y protección nuevos) hicieron que los T-72B3s fueran casi tan caros como el T-90A, fue preferido por las tropas y los oficiales más antiguos acordaron discretamente que era un tanque mejor que los nuevos T-90/T-72BUs. Esto aparentemente tiene algo que ver con el diseño del T-72BU y el declive de la calidad de fabricación en la industria de defensa rusa después de que la Unión Soviética se disolviera en 1991.

Desde que se introdujo el T-72B3 en 2013, se ha producido en cantidades mucho mayores que cualquier otro tanque, y eso continúa.

Especialmente revelador fue cómo el T-90A comenzó a ser retirado del servicio (y dejado en reserva) tan pronto como hubo suficientes T-72B3 disponibles. Al mismo tiempo, el tanque ruso más popular para los clientes de exportación es el T-72B (un B3 con menos de las actualizaciones) que cuesta casi dos millones de dólares cada uno, pero que puede ser entregado en unos pocos meses después de la firma del contrato.

El T-72B3 ha sido tan popular entre las tropas rusas que el gobierno le está dando más publicidad en los medios de comunicación controlados por el estado. A los iraquíes no les importa la superioridad del T-72B3 porque los T-90A son más fáciles de obtener, hacen el trabajo (normalmente luchando contra los irregulares) y tienen grandes beneficios incorporados que permiten generosos sobornos a los funcionarios iraquíes que aprueban las órdenes de compra.

Un problema potencial del T90M es que incorpora un equipo aún más caro y se cree que cuesta casi tanto como el nuevo y radical T-14. La principal razón por la que el T-14 no se ha producido en grandes cantidades es el alto costo (más de 5 millones de dólares) por unidad.

No está claro qué ha aprendido Irán, si es que ha aprendido algo, de las desventuras rusas con los T-72 mejorados.

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