¿Tiene EE.UU. suficientes armas para defender a Europa? El Exercise Defender 2020 lo desvelará

Carros Abrams y vehículos Bradley del Ejército de EEUU almacenados en un depósito en Mumaiciai, Lituania.

El ejercicio a escala de división del Ejército estadounidense, Exercise Defender, que se realizará en 2020 en Europa, le servirá para evaluar, si sus existencias de armas preposicionadas en el continente, están listas para su empleo, en lo que respecta a inventario, cantidad y posicionamiento.

El Defender Europe se convertirá en el tercer ejercicio militar más importante en el continente desde la Guerra Fría, y pondrá a prueba la capacidad del US Army, para enviar una fuerza desde Estados Unidos a las zonas operativas de toda Europa, desde Alemania hasta Polonia, pasando por los países bálticos y otras naciones de Europa Oriental, así como los países nórdicos e incluso Georgia.

“Evaluaremos de cerca dos aspectos del stock preposicionado del Ejército durante el Defender: la eficiencia de nuestros procesos de envío y entrega; y si las tropas tienen el equipo adecuado con los medios de combate adecuados para su misión y para el teatro”, dijo el general Gus Perna, jefe del Army Materiel Command, a Defense News en respuestas escritas a las preguntas.

El Ejército ha pasado los últimos años intentando predecir y establecer el tamaño y el equilibrio adecuados de capacidades y posiciones en lo que respecta al material preposicionado del Ejército (Army Prepositioned Stocks, APS), en Europa.

El ejercicio “validará nuestra capacidad para alistar, emplear y entregar unidades completas, configuradas para el combate”, dijo Perna. “Durante los últimos tres años, nos hemos centrado en incorporar a nuestros conjuntos de APS elementos facilitadores del combate, como comunicaciones, vigilancia y sistemas de armas, para asegurarnos de que estén listos para el combate tan pronto como las tropas los retiren”.

Parte del ejercicio pondrá a prueba la capacidad del Ejército para movilizar y mover rápidamente las tropas a su posición en Europa, simulando la respuesta a una crisis en la que el tiempo es esencial.

“No queremos que las tropas pasen tiempo preparando sus equipos antes de que estén en condiciones de combatir; tenemos que proporcionarles la capacidad de llegar, hacer una comprobación de estado para asegurar que todo funciona y desplazarse al frente en un plazo de 72 horas”, dijo Perna.

“Hemos trabajado duro para mejorar la configuración del APS”, añadió el oficial. “Este ejercicio nos mostrará el trabajo que queda por hacer”.

Defender 2020 también supondrá un reto para toda la logística y la cadena de suministro.

“En general, el ejercicio consiste en vernos a nosotros mismos y comprender dónde tenemos lagunas”, dijo Perna. “Hemos hecho grandes progresos en la disponibilidad de suministros, pero esperamos que este ejercicio proporcione una indicación de dónde debemos centrar los esfuerzos”.

Durante el Defender, el Army Materiel Command (AMC), ejercitará la forma de trasladar a los soldados y el equipo de las “instalaciones a la trinchera”, dijo Perna.

Con ello, el Ejército ha desarrollado un plan de inversión en infraestructuras en todas sus instalaciones. Perna espera que el ejercicio ponga énfasis en la infraestructura de proyección de poder del Ejército, y revele las estructuras e instalaciones que pueden necesitar ser priorizadas o relegadas a un segundo plano en la lista.

En las instalaciones, el AMC está evaluando si los campos de adiestramiento del Ejército, los parques de vehículos, las actividades de apoyo a los suministros y otras infraestructuras y procesos pueden mantenerse y se modernizan para asumir un reto como el de Defender, según Perna.

El AMC también está analizando el estado de su infraestructura y procesos en sus centros de preparación logística, ferrocarriles, aeropuertos y puertos, que serán fundamentales para la preparación estratégica del Ejército que se pondrá a prueba durante el ejercicio, dijo Perna.

Mientras tanto, el AMC también está pensando en cómo hacer frente a Defender Pacific, un ejercicio similar en el teatro de operaciones Indo-Pacífico que tendrá lugar a finales de año a una escala más reducida.

“Defender Pacific tendrá retos añadidos debido a la gran diferencia de horarios y distancias, así como de terreno”, dijo Perna. “Tendremos que trasladar las tropas y el equipo mucho más lejos que en el teatro europeo, lo que significa que llevará más tiempo llegar allí”.

Eso significa, para los logistas y mantenedores, predecir las necesidades mucho más allá, añadió.

Además, las comunicaciones serán un desafío debido a la diferencia horaria de 14 horas. “El ejercicio pondrá a prueba nuestro centro de operaciones de 24 horas y los sistemas de apoyo”, dijo.

El Pacífico también requiere diferentes sistemas de armas y habilitadores de combate en su APS. Y lo que es único en el Pacífico será la oportunidad de poner a prueba las capacidades de transporte marítimo del Ejército, en contraposición a los ferrocarriles y carreteras de Europa.

Fte. DefenseNews