MAKRINOS: la primera plataforma basada en IA que anticipa y responde a ciberataques

MAKRINOS

En un contexto marcado por el crecimiento exponencial de las amenazas digitales, surge MAKRINOS, una innovadora plataforma que promete transformar la forma en que organizaciones públicas y privadas gestionan los incidentes de ciberseguridad.

Desarrollado por la UTE Fractalia BOTECH en el marco de la primera convocatoria de Compra Pública Innovadora (CPPI) del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), el proyecto se posiciona como uno de los avances más relevantes en el ámbito de la ciberseguridad forense en España.

Tras 33 meses de desarrollo, MAKRINOS ha dado lugar a un ecosistema integral de análisis forense automatizado, impulsado por inteligencia artificial, que permite anticipar ciberataques, detectar comportamientos maliciosos con mayor precisión y reducir significativamente los falsos positivos.

Una plataforma integral para todo el ciclo del incidente

MAKRINOS destaca por su capacidad para gestionar de forma automatizada todas las fases de un incidente digital, desde la detección hasta la recuperación. La plataforma incorpora tecnologías avanzadas de machine learning y deep learning para identificar anomalías en tiempo real, así como un sistema de análisis basado en el marco MITRE ATT&CK que permite clasificar técnicas y tácticas de ataque con inteligencia validada.

Además, integra fuentes externas de inteligencia de amenazas como MISP, lo que facilita la correlación automática de eventos y proporciona una visión completa del contexto de cada incidente. A esto se suma la capacidad de recuperación y preservación de dispositivos comprometidos, evitando su reinfección y la propagación del ataque.

La inteligencia artificial, clave del avance

Uno de los grandes diferenciales de MAKRINOS es su arquitectura basada en múltiples motores de inteligencia artificial. Entre ellos destacan un motor de detección de anomalías capaz de analizar grandes volúmenes de datos en busca de patrones inusuales, y un motor de predicción de amenazas optimizado para entornos complejos.

Especial relevancia tiene su motor de explicabilidad, que permite traducir alertas técnicas en información clara y comprensible, alcanzando un 90% de comprensión validada. Esta capacidad no solo mejora la toma de decisiones, sino que reduce la carga operativa de los equipos de ciberseguridad.

Validado en escenarios reales

Durante su desarrollo, la plataforma ha sido sometida a rigurosas pruebas en entornos reales, demostrando su capacidad para gestionar múltiples usuarios, mantener altos niveles de disponibilidad y generar informes precisos en tiempo real. Las validaciones también han confirmado la eficacia de su integración con fuentes externas de inteligencia y la consistencia de sus análisis.

Los resultados avalan a MAKRINOS como una solución madura, fiable y lista para su implementación en entornos con altos requisitos de seguridad.

Automatización que marca la diferencia

La automatización integral del análisis forense ha permitido reducir drásticamente los tiempos de respuesta, minimizar errores en la evaluación de evidencias y mejorar la capacidad de gestión de incidentes complejos. Además, la plataforma genera informes técnicos y ejecutivos de forma automática, facilitando la comunicación y la toma de decisiones estratégicas.

Innovación colaborativa al servicio de la seguridad digital

El desarrollo de MAKRINOS ha sido posible gracias a la colaboración entre la UTE Fractalia BOTECH y los centros tecnológicos ITAINNOVA y Funditec. Este enfoque ha permitido combinar capacidades de investigación, ingeniería de datos y validación tecnológica para dar respuesta a necesidades reales del mercado.

Un paso adelante hacia la resiliencia digital

MAKRINOS marca un antes y un después en la ciberseguridad forense, demostrando que la combinación de inteligencia artificial, automatización avanzada y analítica predictiva puede transformar la gestión de amenazas digitales.

En un entorno donde los ciberataques son cada vez más sofisticados, esta plataforma se posiciona como una herramienta estratégica para fortalecer la resiliencia digital y proteger infraestructuras críticas.