Según informaciones del diario Financial Times, dos vehículos espaciales rusos habrían interceptado las comunicaciones de al menos una docena de satélites clave en el continente.
El diario británico publicaba este 4 de febrero que estas interceptaciones podrían poner en riesgo, no solo la información sensible transmitida por los satélites, sino también permitir a Moscú manipular sus trayectorias. Los vehículos espaciales rusos Luch-1 y Luch-2 han rastreado a los satélites europeos con mayor intensidad durante los últimos tres años, en un momento de alta tensión entre el Kremlin y Occidente tras la invasión rusa de Ucrania.
Ante esta información, Miguel Ángel García Primo, Director General de Hisdesat, expresa un mensaje de tranquilidad, afirmando que los movimientos de los satélites rusos están bajo seguimiento constante por parte de los sistemas de vigilancia espacial americano, europeo y español.
Luch-1 y Luch-2 se han acercado a 17 satélites europeos desde 2023, por lo que dichos satélites quedarían vulnerables ante futuras interferencias, en el supuesto de que cierta información sensible pudiera no estar encriptada. Los vehículos espaciales a los que se acercan se utilizan principalmente para fines civiles, como la televisión por satélite, pero también son de comunicaciones gubernamentales y militares.
Miguel Ángel García Primo declara que debemos tener satélites con todas las comunicaciones cifradas, incluyendo el control del propio satélite para evitar posible espionaje. Esto ya sucede en los satélites españoles, así como en los de Hisdesat y Defensa.
Las actividades rusas representan una amenaza y la inteligencia recopilada por Luch 1 y 2 podría ayudar a coordinar ataques menos evidentes contra intereses occidentales. Las maniobras en el espacio ocurren mientras el Kremlin intensifica su «guerra híbrida» en Europa, incluyendo el corte de cables submarinos de internet y energía.
Es preciso mejorar nuestras capacidades de vigilancia espacial, la resiliencia de nuestros satélites y la capacidad de defender los activos espaciales nacionales, según asegura Miguel Ángel García Primo, a lo que añade que tenemos un Mando Espacial, casi recién creado, pero que ya tiene importantes capacidades de vigilancia espacial y que tendrá que disponer pronto de capacidades cada vez mayores para defender en órbita nuestros activos espaciales nacionales
Los movimientos de los satélites rusos pueden suponer una amenaza para Europa, sin embargo, están bajo el control de los sistemas de vigilancia. La clave es la mejora de los satélites europeos y mantener las comunicaciones cifradas frente a posibles ataques.

