
El programa Celeste de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha comenzado con el lanzamiento desde Nueva Zelanda de dos satélites de demostración: el IOD-1 y el IOD-2, desarrollados por GMV y Alén Space, y Thales Alenia Space respectivamente.
Celeste In-Orbit Demonstrator (IOD), desarrollado por la ESA, es un programa estratégico, que complementa a los sistemas de navegación por satélite Galileo y EGNOS, con el objetivo de mostrar las ventajas de una capa adicional de navegación en órbita terrestre baja (LEO), para mejorar la precisión, la resiliencia y la seguridad de los servicios de posicionamiento, navegación y sincronización (PNT) en Europa.
El demostrador en órbita (IOD) constituye la primera fase del programa, que permitirá validar tecnologías clave de LEO-PNT (Posicionamiento, Navegación y Sincronización en Órbita Terrestre Baja) antes de un posible operativo futuro. La fase Celeste IOD prevé el lanzamiento de 11 satélites y uno de reserva, siendo la española GMV la responsable de la misión completa, incluidos el diseño y la definición del sistema, los segmentos espacial y terreno, el segmento de usuario y las operaciones, para seis de los satélites demostradores.
Mejora de capacidades LEO con IOD-1 e IOD-2
El lanzamiento de los dos satélites demostradores IOD-1 e IOD-2 marca el comienzo del programa Celeste. Con ello, se asegurarán las asignaciones de frecuencia registradas y se probarán señales de navegación representativas hasta finales de año, para demostrar la determinación autónoma y precisa de la órbita sin depender de infraestructura terrestre, además de radionavegación más potente en las bandas L y S desde la órbita LEO.
Celeste tiene como objetivo mejorar la resistencia a las interferencias y ampliar los servicios avanzados de navegación con las ventajas de integrar las capacidades LEO en una arquitectura multiórbita junto a Galileo, en la Órbita Terrestre Media (MEO). Los demostradores de Celeste operarán a una altitud 500 y 560 km, lo que permitirá evaluar cómo una capa LEO complementaria puede mejorar el sistema Galileo en órbita MEO. Se están desarrollando ocho satélites de mayor tamaño que ampliarán las capacidades de los dos demostrados iniciales y todos ellos formarán parte de la flota completa de once naves operativas y una de reserva, que abrirán paso a los lanzamientos posteriores que comenzarán en 2027.
«Celeste marca el inicio de una nueva etapa para la navegación por satélite en Europa. Al incorporar satélites en órbita baja, el sistema gana en precisión, resiliencia y capacidad para responder a las necesidades de los usuarios del futuro. El liderazgo de GMV en el demostrador Celeste pone de relieve la capacidad de la industria española para desarrollar sistemas completos de navegación, desde el satélite hasta el segmento terreno y las operaciones», afirma Miguel Romay, director general de Sistemas de Navegación por Satélite de GMV.
