Francia en el Indo-Pacífico: ¿Una potencia mediadora?

Francia Indo-PacíficoFrancia ha intensificado su actividad en la región de acuerdo con su estrategia Indo-Pacífica de 2019, mientras que Estados Unidos, que trata de contrarrestar a China, haría bien en fijarse en éste, su más antiguo aliado, que está intensificando su propia presencia en el Pacífico.

Desde sus primeras acciones y declaraciones, la Administración Biden ha tratado de tranquilizar a sus aliados en Asia sobre el permanente compromiso de Washington con un Indo-Pacífico “seguro y próspero”. Si bien este lenguaje más diplomático se ha interpretado en algunos sectores como un paso atrás en comparación con el “Indo-Pacífico libre y abierto” de Trump, existe un consenso bipartidista en Estados Unidos sobre la necesidad de impedir que Pekín “llene el vacío” económica y militarmente en lo que se ha convertido en el corazón de la economía mundial.

Dicho consenso no sólo es compartido por los aliados de Washington en la región, sino también, y cada vez más, en Europa. El Presidente Biden, cuyo tono conciliador y enfoque integrador son bienvenidos en los círculos diplomáticos europeos, debería poder contar con el apoyo y la participación de sus homólogos europeos. En este sentido, Francia podría ser de una ayuda única, tanto por ser una nación del Indo-Pacífico desde hace más de dos siglos como por ser la primera nación europea que ha establecido una estrategia formal en el Indo-Pacífico, en 2019.

Desde entonces, Francia se ha posicionado como una ”potencia estabilizadora” en una zona que ”abarca desde Djibouti hasta la Polinesia”, como se subraya en la ”Estrategia de Defensa Francesa en el Indo-Pacífico” de 2019, y ha aumentado gradualmente su actividad en esta parte del mundo. Junto con algunos de sus homólogos europeos, como Alemania, Francia también ha sido un fuerte portavoz en Europa para convencer a estos últimos de la importancia de ”estar allí” en la defensa de los bienes comunes globales.

“Aunque varias naciones lo han iniciado y adoptado en los últimos años, el concepto de teatro Indo-Pacífico no significa lo mismo para cada una de ellas”, explica un oficial de submarinos francés familiarizado con esta región. “Para Francia, que es la primera nación europea que ha adoptado una estrategia Indo-Pacífica, la clave es la inclusión de nuestros diferentes socios regionales en la ecuación, así como nuestros territorios en el Océano Índico”.  Como recordatorio, Francia tiene amplios intereses en el Pacífico, con la Polinesia Francesa (que incluye Tahití), Nueva Caledonia, Wallis y Futuna.

Tras haber nombrado al primer embajador francés para el Indo-Pacífico en octubre de 2020, Francia posee claros intereses creados, empezando por la protección de unos 1,6 millones de ciudadanos franceses. Estos territorios representan el 93% de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Francia, lo que la convierte en la segunda del mundo después de Estados Unidos.

El objetivo del gobierno de Macron es “actuar como una potencia mediadora integradora y estabilizadora (…). Eso significa reforzar nuestra cooperación con todos los países a nivel local, sin compromisos exclusivos; una fuerte implicación en la resolución de las crisis regionales; un mayor apoyo al multilateralismo regional; y un compromiso para promover los bienes públicos comunes (protección del clima y la biodiversidad, sanidad, educación). En este marco pretendemos proteger nuestra soberanía y nuestros intereses”, afirma la estrategia oficial francesa en el Indo-Pacífico.

Para Francia, así como para la Unión Europea en general, China se considera una entidad paradójica: “un socio de cooperación, un competidor económico y un rival sistémico: un socio con el que hay que tratar algunas cuestiones globales importantes, como el cambio climático, donde ya hemos desarrollado nuestro diálogo con Pekín; un competidor en lo que respecta a las cuestiones comerciales, tecnológicas e industriales; y un rival sistémico, dadas, en particular, sus posturas en materia de derechos humanos”, según describe un funcionario del gobierno francés.

Forjar alianzas entre Estados afines

El pasado mes de septiembre se celebró la primera reunión trilateral de alto nivel entre Francia, India y Australia, con la participación del secretario general del Ministerio de Asuntos Exteriores francés. Francia también ha profundizado en sus intercambios con Japón sobre cuestiones del Indo-Pacífico.

La protección de la soberanía de sus territorios y del creciente número de ciudadanos franceses que se marchan en ellos siempre ha requerido una fuerza militar adecuada compuesta por medios y tropas avanzadas. Estas fuerzas “preposicionadas” se denominan “fuerzas de guarnición”, cuentan con entre 7 y 8.000 efectivos permanentes, así como con 700 efectivos desplegados temporalmente.

Además de los ejercicios regulares que se organizan tradicionalmente en el Océano Índico, como el “Varuna” con la Armada india desde 1993, así como en el Pacífico, como el ejercicio humanitario y de socorro bianual ”Croix du Sud” que se realiza desde Nueva Caledonia, lo que interesa destacar es la reciente capacidad de las Fuerzas Armadas francesas para proyectarse más rápido y más lejos por aire y mar desde el continente. La profundidad estratégica se ha convertido en el nombre del juego para los planificadores militares franceses y la tecnología lo hace posible hoy en día de forma inédita.

Del 20 de enero al 5 de febrero de 2021, las Fuerzas Aéreas y Espaciales francesas llevaron a cabo una misión de largo alcance denominada Skyros, que comenzó en Yibuti para dirigirse a la India, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Grecia. En Skyros participaron cuatro Rafale, un MRTT, un A400M y unos 170 aviadores. En junio está prevista otra misión de proyección de poder, denominada ”Heiphara”, en el Indo-Pacífico, directamente a Tahití y de vuelta vía Norfolk, para celebrar el 240º aniversario de la batalla de Yorktown en otoño.

Como subrayó un oficial de las Fuerzas Aéreas y Espaciales francesas, “este tipo de ejercicios permite mejorar nuestra interoperabilidad con un país como India, que tradicionalmente compra un tercio de su material militar a Rusia, un tercio a Israel y un tercio a los países de la OTAN, es interesante que los Rafale y los Sukoi 30 se entrenen como compañeros de ala”.

Lo mismo ocurre en el teatro marítimo, donde la Armada francesa lleva a cabo operaciones continuamente, como el actual despliegue de la Fragata ”Prairial” desde Tahití para vigilar el embargo contra Corea del Norte en cooperación con Japón. La ”misión Marianne” desplegada durante ocho meses y por primera vez en el Pacífico Occidental un submarino de ataque nuclear, el SSN ”Emeraude”.

La observación del Gobierno francés de que, a medida que el mundo se interconecta más estrechamente, se produce una peligrosa ”contracción del espacio geopolítico”, por ejemplo, el objetivo chino de unir el Mar Báltico con el Ártico.

Por lo tanto, está en juego mucho más de lo que el ojo puede ver y por eso, junto con sus socios europeos como Alemania, París está promoviendo una agenda Indo-Pacífica a nivel europeo y espera que se apruebe una estrategia europea para esta zona a finales de este año.

Fte. C4ISRNET

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