
Este artículo del Instituto de Estudios Avanzados de Defensa Nacional (IHEDN), institución académica pública francesa dedicada a la difusión de la cultura de la defensa y seguridad, analiza la evolución de los entornos operativos, que ha dado lugar a un concepto que combina de manera simultánea todas las capacidades de defensa: la superioridad multidominio.
Esta semana, cerca de París, se celebra la principal feria mundial de defensa y seguridad terrestre y aérea. En su edición de 2026, el evento se estructura en torno a temas clave, entre los que destaca la superioridad multidominio. ¿Qué significa exactamente esta expresión, un concepto que se ha convertido en una realidad ineludible y un desafío en las zonas de conflicto contemporáneas?
Como explica el IHEDN, para comprender este concepto fundamental de la doctrina militar moderna, resulta útil una analogía sencilla: la de una gran orquesta sinfónica.
Inicialmente, el arte de la guerra se basaba en la acción compartimentada. Las fuerzas terrestres, marítimas y aéreas operaban cada una según su propia partitura. La coordinación conjunta o combinada de armas se llevaba a cabo caso por caso.
Hoy, la aparición de nuevos escenarios de conflicto (ciberespacio, comunicaciones satelitales, el ámbito informativo en redes sociales, etc.) ha complejizado profundamente el pensamiento estratégico y la realidad operativa.
De la acción bloqueada a la sinfonía de entornos
La «superioridad multidominio» consiste precisamente en sincronizar todos estos entornos, tanto físicos como digitales, en tiempo real. El éxito de las operaciones depende ahora de la coordinación global: una sincronización de los efectos entre entornos físicamente separados y equipos diseñados inicialmente para sus respectivos entornos, según expone el IHEDN.
En un artículo publicado en 2020 en la Revue Défense Nationale (Revista de Defensa Nacional), mientras ejercía como auditor en el Centro de Estudios Militares Avanzados (CHEM) y el Instituto de Estudios Avanzados en Defensa Nacional (IHEDN), Étienne Faury argumentó que «la guerra multidominio moderna tiene sus orígenes en la era soviética y la proliferación doctrinal de las décadas de 1920 y 1930».
Actualmente, como Mayor General de la Fuerza Aérea (y nombrado a finales de 2025 Delegado para la Defensa Nuclear y la Experticia en Seguridad), Étienne Faury añadió que la versión contemporánea de la guerra multidominio surgió en Estados Unidos en la década de 2010 para «abordar el resurgimiento de las amenazas simétricas de origen ruso y chino, integrando al mismo tiempo nuevos entornos de conflicto».
Una revolución doctrinal acelerada por el regreso de la guerra de alta intensidad
Esta es su definición de esta «revolución», que describió como «esencial e inevitable»:
«Las operaciones multidominio modernas consisten en integrar y combinar los efectos de nuevos dominios (información, ciberespacio y espacio) en operaciones conjuntas a nivel operacional y táctico, con un ciclo de toma de decisiones acelerado, para sorprender, abrumar o desestabilizar al adversario. […]
Quien posea la dinámica de toma de decisiones y acción más rápida en el mayor número de efectos combinados, tendrá una ventaja militar: la sorpresa. […]
Algunos especialistas consideran que esta sinergia multidominio es inevitable a largo plazo, dada la convergencia de todos los dominios mediante herramientas digitales.»
Seis años después de estos análisis, y bajo la influencia de los recientes conflictos de alta intensidad, esta sinergia se ha convertido en una realidad operacional. Actualmente, está plenamente integrada en las fuerzas armadas francesas y en la base industrial y tecnológica de defensa francesa, como lo demuestra la creación del Mando de Combate del Futuro (CCF) del Ejército en 2023 y de la Comisión de Defensa Digital (CND, que depende directamente del Ministro de las Fuerzas Armadas) en 2025.
Como señala el IHEDN, otro ejemplo es la elección de la superioridad multidominio como principal área de enfoque de Eurosatory 2026.
Esta área de enfoque tiene como objetivo destacar «la integración de tecnologías digitales, IA, computación en la nube, C4ISR [Nota del editor: acrónimo de «mando, control, comunicaciones, tecnología de la información, inteligencia, vigilancia y reconocimiento»] y guerra electrónica para fortalecer la protección, la coordinación y la superioridad informativa de las fuerzas».

Los seis pilares de la superioridad multidominio
El Eje 1 se desarrollará a través de seis temas que definen el alcance actual de la superioridad multidominio:
- C2 (mando y control), fusión de sensores y autonomía en la toma de decisiones: recopilación y cotejo instantáneos de datos de múltiples fuentes para acelerar la toma de decisiones;
- Guerra electromagnética y guerra espectral: dominio del espectro para garantizar las comunicaciones, la detección y la interferencia;
- Ciberdefensa y soberanía digital: garantía de la seguridad de los sistemas críticos y la continuidad del negocio en el ciberespacio;
- Influencia, desinformación y guerra cognitiva: protección o imposición de una narrativa frente a estrategias híbridas y manipulación de la percepción;
- Nube de defensa y datos tácticos: procesamiento y aprovechamiento de datos, que se han convertido en un recurso operativo por derecho propio;
- Interoperabilidad y coaliciones ampliadas: garantía de la compatibilidad técnica y el intercambio fluido de datos entre las fuerzas aliadas.
Según relata el IHEDN, en la feria, esta evolución transforma radicalmente la forma en que se presenta el equipo. Un tanque o un dron ya no se muestran como equipos aislados, sino como enlaces hiperconectados en una única red.
El reto de las demostraciones y simulaciones dinámicas que se ofrecen en Eurosatory es materializar este concepto: mostrar cómo la información capturada desde el espacio o el aire por un dron o satélite se transmite en directo a la pantalla de un soldado en tierra, determinando así su maniobra inmediata.
Fte. IHEDN
