
El satélite Celeste IOD-1, desarrollado por de GMV y Alén Space, ha realizado con éxito la primera transmisión de su señal de navegación, lo que confirma la correcta puesta en servicio del satélite en órbita.
Los equipos de la Agencia Espacial Europea (ESA) en ESTEC (European Space Research and Technology Centre) han confirmado la recepción de la primera señal de navegación transmitida por el satélite Celeste IOD-1 tras su lanzamiento, lo que supone un hito clave para el programa: confirmar la correcta puesta en servicio del satélite en órbita. La señal también ha sido recibida en la estación de monitorización de GMV en Lisboa.
El satélite IOD-1 forma parte del programa de la ESA Celeste In-Orbit Demonstrator (IOD), cuyo objetivo es complementar los sistemas Galileo y EGNOS con una nueva capa de navegación en órbita terrestre baja (LEO), mejorando la precisión, la resiliencia frente a interferencias y la seguridad de los servicios de posicionamiento, navegación y sincronización (PNT) en Europa. El demostrador en órbita (IOD) es la primera fase del programa y permitirá validar en vuelo tecnologías clave de LEO-PNT antes de su posible despliegue operativo en el futuro.
Los dos satélites demostradores IOD-1 e IOD-2 del programa Celeste, construidos por GMV y Thales Alenia Space respectivamente, se lanzaron desde Nueva Zelanda hace apenas unos días, y tras la separación del lanzador comenzó la fase de operaciones iniciales (LEOP) y puesta en servicio, realizada para el satélite IOD-1 por un equipo integrado de GMV y Alén Space desde el centro de control de misión de Tres Cantos.
La fase Celeste IOD se lleva a cabo en paralelo por dos consorcios europeos y comprenderá un total de once satélites más uno de reserva. GMV, uno de los contratistas principales, es responsable de la misión completa de extremo a extremo, incluida la definición y el diseño del sistema, los segmentos espacial y terreno, el segmento de usuario y las operaciones, para seis de los satélites demostradores.
Nueva generación de capacidades LEO
Los satélites demostradores IOD-1 e IOD-2 marcan el inicio del programa Celeste, con los que se asegurarán las asignaciones de frecuencia registradas y probarán señales de navegación representativas hasta finales de año. Una misión que mostrará determinación autónoma y precisa de la órbita sin depender de infraestructura terrestre, así como señales de radionavegación más potentes en las bandas L y S desde la órbita terrestre baja.
Celeste busca mejorar la resiliencia frente a las interferencias y ampliar los servicios avanzados de navegación al integrar las capacidades LEO en una arquitectura multiórbita junto a Galileo (MEO), con los demostradores operando a altitudes entre 500 y 560 km.
