
El Ejército de Tierra ha llevado a cabo el ejercicio «Pilot Project» 5 (PP5) en Lešť, por el que ha desplegado tecnologías de sensores, efectores, sistemas no tripulados, medios de guerra electrónica, defensa contra drones y soluciones de mando y control.
Las maniobras se han realizado en el marco de la Iniciativa de Disuasión del Flanco Oriental de la OTAN (EFDI), donde se han puesto en marcha las capacidades más avanzadas vinculadas al concepto de «campo de batalla transparente», que ha surgido a partir de la evolución del escenario de guerra con la incorporación de los drones, como ha demostrado el conflicto de Ucrania.
Se trata de un despliegue estratégico de la Brigada Multinacional de la OTAN en Eslovaquia, que ha movilizado a 2.900 militares de siete nacionalidad, 1.600 de ellos españoles, en el contexto de la operación ‘Strong Lineage 26‘.
La Brigada Multinacional en Eslovaquia, liderada por España, con República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Portugal, Rumanía y Turquía como países contribuyentes, ha comprobado durante este ejercicio que se encuentra lista para el combate desde todos los puntos de vista posibles: activación, proyección estratégica, logística (capacidad de almacenamiento y sostenimiento en todos los materiales) y operativa en estrecha coordinación con la nación anfitriona, Eslovaquia.
La «franja robótica» del Ejército de Tierra
Esta «franja robótica» es la zona de contacto con el adversario y se conforma como un espacio de varios kilómetros de profundidad, donde sistemas autónomos actúan a la vanguardia permitiendo retrasar la presencia humana y disminuir la exposición de personas.
Las principales tecnologías desplegadas han sido sensores, efectores, sistemas no tripulados, medios de guerra electrónica, defensa contra drones y soluciones de mando y control, que configuran esa «franja robótica», y que ofrecen protección y operatividad en la zona de conflicto, permitiendo una respuesta anticipada.
El PP5 ha sido el contexto para probar el despliegue efectivo sobre el terreno, impulsando la experimentación operativa y la incorporación progresiva de estos sistemas a las unidades. El Ejército de Tierra consolida con este ejercicio el trabajo de transformación militar, dando continuidad a sus Campañas de Experimentación Tácticas, llevadas a cabo en el campo de maniobras ‘Álvarez de Sotomayor’, en Almería, en los últimos años.
Cooperación internacional y participación del tejido industrial español
En la operación ‘Strong Lineage 26’, además del contingente del Ejército de Tierra desplegado en Eslovaquia, han participado 20 empresas nacionales, en colaboración con la industria ucraniana y alemana. Esta ha sido la primera ocasión en la que un Ejército de la OTAN ha liderado un Pilot Project fuera de sus fronteras, lo que demuestra el compromiso de España con la Alianza Atlántica.
Se ha probado con éxito el ejercicio, que tiene el objetivo de modernizar las capacidades operativas para reforzar la disuasión y la defensa en el franco oriental de la OTAN.
