AeroCopi: el software español que convierte el expediente de AESA en cuestión de minutos, en plena ola de renovaciones SORA 2.5

AeroCopi apto para volar / Fuente: AESA

Desde el 18 de noviembre de 2025, AESA solo acepta evaluaciones de riesgo operacional elaboradas con la metodología SORA 2.5, y las autorizaciones concedidas bajo la versión anterior van caducando de forma escalonada a lo largo de 2026. Para el operador profesional, eso se traduce en rehacer un expediente que tradicionalmente suponía semanas de trabajo o cientos de euros en consultoría.

Las cifras oficiales dibujan el tamaño del reto. Según el Observatorio del sector de los drones de la DGAC, España cerró 2025 con 150.332 operadores registrados en AESA (un 26 % más que el año anterior), pero a junio de 2026 solo existen 88 autorizaciones operacionales en categoría específica en todo el país. A esto se suma que las declaraciones de los escenarios estándar nacionales (STS-ES) perdieron su validez el 31 de diciembre de 2025: miles de operadores que volaban acogidos a ellas aún no han migrado a los escenarios europeos ni a la autorización operacional. El propio Ministerio lo constata en sus encuestas: el 96 % de las entidades del sector señala que agilizar los trámites es lo que más facilitaría sus operaciones.

En ese hueco nace AeroCopi, una plataforma SaaS desarrollada en España que automatiza el cumplimiento de principio a fin: genera el Estudio Aeronáutico de Riesgo Operacional (EARO), el Manual de Operaciones y los formularios oficiales de AESA a partir de un motor SORA 2.5 verificado paso a paso contra la publicación de EASA. La plataforma integra además las más de 15.000 zonas geográficas UAS de ENAIRE, los NOTAM y la meteorología operacional, y entrega al piloto un briefing con veredicto claro —apto o no apto— antes de cada vuelo, que queda registrado como evidencia firmable de qué se evaluó ese día.

A diferencia de otras herramientas del mercado, AeroCopi no utiliza inteligencia artificial en sus motores de cumplimiento: son deterministas y verificables. Misma entrada, mismo resultado, siempre. Sus creadores lo consideran una garantía irrenunciable cuando lo que está en juego es un expediente ante la autoridad aeronáutica.

Más allá del cumplimiento, la plataforma cubre la gestión completa de la operadora: flota y mantenimiento, pilotos y caducidades documentales, registro de vuelos, checklists de campo, inventario, presupuestos y facturación. Todo pensado desde la experiencia real de campo: su fundador, Bruce Moisés Pérez, es piloto, y construyó la herramienta que él mismo necesitaba.

«Lo construí desde la perspectiva del piloto, no de la consultoría: cuando estás en el campo con el dron, lo que necesitas es una respuesta clara — puedo volar aquí hoy o no, y qué papel me falta. Todo lo demás es papeleo que una máquina puede preparar mejor y más rápido», explica.

AeroCopi se encuentra en beta abierta con operadores reales y prevé su lanzamiento comercial en las próximas semanas, coincidiendo con la ola de renovaciones SORA 2.5 y con un sector que, según los datos del regulador, no deja de crecer: la primera autorización SAIL III de España se concedió el pasado 30 de junio, y las autorizaciones en categoría específica han crecido un 63 % en solo cuatro meses. El papeleo, coinciden operadores y administraciones, es la última barrera. Y es exactamente la que AeroCopi quiere derribar.